Capítulo 25
Capítulo 25
La Emperatriz frunció el ceño al mirarme y sin poder ocultar su ridícula expresión dijo:
—¿Qué diablos es esto? ¿no es demasiado? Es un insulto hacia la familia imperial asistir a un banquete con un vestido que no sería usado ni siquiera por un plebeyo.
Era absurdo.
El vestido tenía un estilo que no me quedaba bien, y comparado con el vestido de primera clase de Estelle, no era la gran cosa, pero eso no era suficiente como para que de su boca salieran esas palabras.
En ese momento las intenciones de la Emperatriz se hicieron claras.
«Quieres usar el vestido como pretexto para poder humillarme»
¿Pero por qué? No soy una santa, solo soy la joven hija de un Marqués que no tiene nada que ver con ella.
La respuesta llegó rápidamente.
—Por lo que veo, se ha olvidado de su postura y ahora se rodea de plebeyos.
La plebeya a la que se refería la emperatriz era Estelle.
«Sabe que soy cercana a Estelle y trata de provocarme, porque Estelle no tiene nadie a quien aferrarse.»
Un sudor frío empezó a correr detrás de mi espalda, yo no era Estelle. Karlix se preocupaba por mi tanto como lo haría por el polvo, y Lucian, que podía protegerme, no estaba aquí.
Los otros nobles esperaban verme siendo humillada. Ninguno estaba de mi lado.
«Así es como Pernia suele volver de perder contra otros.»
Puede que esté frustrada, pero me lo merezco. Ni siquiera puedo ayudar a Estelle que también se vio envuelta en esto.
En ese momento en el que me preguntaba cómo superar esta situación escuché una voz clara.
—Madre Emperatriz, lo que acaba de decir no fue muy agradable.
Fue Estelle.
Miré a Estelle con ojos asombrados y una mirada brillante. Se enfrentó a la Emperatriz y dijo:
—No creo que sea correcto que una persona, por muy noble que sea, critique la ropa que ha sido cuidadosamente preparada.
La Emperatriz se sintió muy avergonzada cuando Estelle dijo todo lo que tenía que decir, paso a paso. Fue lo mismo para mi. La Estelle que yo conozco, nunca le diría eso a la Emperatriz, porque los únicos momentos en el que se hizo más fuerte y valiente fue frente a los pobres y al protagonista masculino. En particular, debido a su posición como Santa Imperial, Estelle nunca se había atrevido a responderle directamente a la Emperatriz.
«¿Será esta una alucinación?»
Cerré los ojos y los abrí. Sin embargo, el escenario que se había desarrollado frente a mi no cambió; Estelle se quedó mirando directamente a los ojos de la Emperatriz.
—Incluso ahora, debería reconocer que se equivocó y disculparse con ella.
—¿Qué?....
La expresión de la Emperatriz estaba distorsionada. Su rostro, que lucía tan elegante hace unos momentos, se puso rojo. Valió la pena. Había muchas personas observando la escena de entre ellos una mujer plebeya, más joven que yo, pidió que se disculpara por su lenguaje inapropiado.
«¡Es una chica que no sabe nada del tema!»
No sería extraño si le hubiera alzado la mano, pero Estelle fue más rápida en abrir la boca que la Emperatriz.
—Si no te disculpas...
Una voz clara que nada en este mundo podría dañar resonó en el salón de banquetes.
—Me enfadaré
—....
—Más de lo que estoy ahora.
Fue solo eso.
En la voz de Estelle, no se podía percibir malas intenciones o presiones. Como una niña, estaba llena de un pesar inocente. Sin embargo, la Emperatriz estaba petrificada como si hubiera recibido una tremenda amenaza. Creo saber por qué puso esa mirada.
Estelle siempre mostró a todos una apariencia discreta y modesta. Debido a eso la gente se olvidaba de algo importante: que ella era la —Santa Imperial—. Ella es un ser noble capaz de usar el poder de Dios Todopoderoso, y detrás de ella estaban la iglesia, numerosos sacerdotes e incluso un pueblo que la seguía.
Hacer que Estelle se arrepintiera era lo mismo que hacer que todos ellos se arrepintieran
«Es una historia que seguirá creciendo a sus espaldas, sin importar cuánto intente impedirlo la Emperatriz»
Detrás del brillo de Estelle, se sintió un halo mucho más fuerte que el de antes.
Era como un protagonista que subió de nivel después de derrotar a un poderoso enemigo.
Por otro lado, la Emperatriz, que seguía sintiéndose amenazada, se mordió los labios.
Pero esa fue toda la demostración de ira que podía hacer.
Aunque era una mujer lo suficientemente obstinada como para intentar picotear a Estelle por un asunto tan trivial, no era tan estúpida como para luchar contra Estelle una vez más en esta situación.
—Después de escuchar las palabras de la Santa, parece que me he excedido
Luego apartó su mirada suavemente de mí y continuó hablando.
—Si te he ofendido, tómatelo con calma—dijo, volviendo su mirada hacia mi.
Que gran espectáculo
No puedo creer que la emperatriz se haya disculpado conmigo, la hija de un Marqués.
«¡Que suerte tuve de convertirme en la mejor amiga de la heroína!»
Sin embargo, es una pena que nos haya ofendido y debamos dejarlo pasar. No quiero aceptar sus disculpas, pero tampoco quiero agrandar la situación, así que no pude evitarlo y en vez de poner una cara desagradable asentí con la cabeza.
—¡....!
En ese momento, vi brillar los ojos de la emperatriz, que se suavizaron, pero me asusté.
«¡¿Por qué?! ¡¿Qué tienes?! Si te atreves a tocarme, el ángel de la amistad y el amor, Santa Estelle no lo tolerará!»
Tal vez fue la mirada de mis ojos, o tal vez fue la mirada de Ester a mi lado (lo más seguro fue esta última), pero la Emperatriz no me atacó más.
—Espero volver a encontrarme con usted en una situación más agradable, Señorita Fernia—.
Simplemente desapareció, dejándome con una advertencia amenazadora para la próxima vez que nos encontremos.
Fue solo después de que se fuera que me di cuenta de que había estado muy nerviosa todo este tiempo.
Las piernas escondidas por mi falda temblaban. Para que no se notara, me apoyé en la mesa y traté de controlar mi respiración un poco, pero Estelle acudió a mi lado. Se veía completamente diferente de la mujer real que había estado frente a la Emperatriz hace unos momentos
Me miró aturdida y dijo.
—Lo siento, Nia. Te hice oír palabras desagradables que no necesitabas oírlas de mí.
—…..
Una sensación cálida inundó mi interior
¡Cómo puede ser tan amable!
Negué con la cabeza.
—No te preocupes por mi. Gracias a eso, disfruté de un momento lleno de emoción.
—Pero…
—Y Estelle me defendió ¿no?—me reí entre dientes.
—Fue todo un placer.
Estelle me miró sin comprender. Pronto sonrió suavemente con ojos hermosos, una sonrisa muy bonita, lo suficiente para endurecer los rostros de Lucian y Karlix, quienes luego se acercaron a nosotras.
No estaba segura si estarían celosos de mí, pero ahora no les tenía miedo, porque yo era su mejor amiga.
****
El banquete había terminado. Cada uno de los nobles se fue en los carruajes que los esperaban, Estelle había sido la única que no entró en alguno de esos carruajes y probablemente iba a regresar caminando, entonces me volví hacia Lucian y le dije:
—Sir Cardien, ¿y si dejamos que Estelle venga con nosotros?
Por supuesto, pensé que Lucian nunca se negaría, pero su reacción fue sorprendentemente desfavorable, ya que pensé que exageraría y diría: "¡Claro que sí!"
—No lo sé. A Estelle no le gusta mucho montar en carruaje .
—......¿Es así?
—Si.
Como lo había sentido desde hace rato y luego de ver su reacción lo supe, Lucian no estaba de buen humor.
Fue entonces cuando Estelle, que venía hacia nosotros, dijo.
—Nia, estoy bien. Su Majestad dijo que quería verme, así que estaba pensando en ir a visitarlo. No te molestes y vayan ustedes primero .
El emperador, que no se estaba sintiendo bien, no apareció hoy en el banquete, pero todavía estaba buscando a Estelle. Estoy segura de que le alegrará oír eso. Sabía que su amor por Estelle era profundo.
Asentí, recordando al emperador que, a diferencia de Karlix en la historia original, cuidó de Estelle de principio a fin.
—Comprendo.
Entonces Lucian y yo subimos al carruaje.
—…..
—…..
Estábamos envueltos en un silencio muy incómodo.
Finalmente, decidí hablar primero..
—Sir Cardien, no puedo soportar este tipo de silencio. Si tiene algo que decirme, por favor siéntase libre y dígamelo. Lo escucharé atentamente.
Los ojos rojos de Lucien temblaban como si hubiera dado en el blanco. Afortunadamente, no guardó silencio y confesó con un corazón honesto.
—...Estuviste hablando con Estelle todo el tiempo en el salón de banquetes.
¿Esa es la razón?
Realmente no me sorprendió ya que era la razón que esperaba. Como decía Lucian, hablaba constantemente con Estelle. De lo contrario, la gente vendría y la molestaría.
También intentaba joder a Karlix, que había estado incomodando a Estelle todo el tiempo. Como pretendía, la gente no podía acercarse fácilmente a Estelle, y Karlix nos miraba con ojos celosos todo el tiempo.
Fue una pena que Lucian, que sonreía a nuestro lado, no fuera diferente, sentía lástima por él.
Me sentía tan frustrada ahora. Una mujer llamada Fernia aparece de la nada y comienza a llevarse bien con la mujer de la que ha estado enamorado unilateralmente todo este tiempo, encima que esa mujer sea su prometida.
¿No es demasiado?
Lucian murmuró unas palabras con el ceño fruncido.
—Ni siquiera sabía tu apodo.
—....¿Qué?
—Eres mi prometida, he pasado más tiempo contigo que… no puedo creer que no me hayas dicho que tu apodo era Nia
Lucian murmuró, pasándose una mano por el cabello con una cara afligida.
¿Qué significa esta escenita?
Entonces eso quiere decir... que no estaba celoso de mí...
—¿No me digas que estabas celoso de Lady Estelle?— las pestañas plateadas de Lucian temblaron como si hubiera captado la verdad que quería ocultar. En lugar de negar lo que le acababa de preguntar, cambió de tema.
—Aún así una cosa afortunada es que…
Su mirada se posó en mí. Me encogí de hombros con una mirada algo fría y él dijo con una mirada de alivio.
—Es el hecho de que usaras ese vestido debido a Lady Estelle
¿Por qué habla del vestido tan de repente?
Recordé su reacción que había visto esta mañana. Tenía el ceño fruncido como si mi vestido no fuera bueno. Cuando le pregunté si me veía bien, solo cerró la boca con firmeza. En ese momento, me pregunté si realmente me veía mal.
Sin embargo, Lucian empezó a decir algo completamente diferente de lo que yo esperaba.
—En realidad, estaba un poco, no, terriblemente angustiado al pensar que estabas tratando de verte bien para Su Alteza el Príncipe Heredero. Así que no podía ser honesto.
—....
Entonces Lucian se acercó a mí, una mano aparentemente limpia pero torpe y con callos tocó mi mejilla
Sus ojos rojos se encontraron con los míos.
—Siempre te ves hermosa— su voz era increíblemente dulce.
—Por la mañana también.
—.....
—Y el día que nos conocimos.
—.....
—Y siempre lo serás.
Siempre te ves hermosa.
Mi corazón se sintió como si fuera a estallar con el sonido de su voz que se quedó en mi oído.
Traducción: Noona
Corrección: Kathee
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