Capítulo 24
—¿No es desagradable?
—Es un niño. Todo el mundo necesita ser libre.
—Eso es algo bueno, pero...
Nitty comenzó a comer con las manos. Baster miró confundido a Karine, por otro lado, ella estaba viendo a Nitense.
Baster, como si le fuera algo familiar, extendió la mano y acarició la cabeza de Nitty.
—Nitty, come como quieras.
Nitty puso sus manos llenas de comida en su boca y comenzó a masticar, moviendo su boca con fuerza. El niño se calmaba al ver a Baster, le parecía muy familiar.
《Parece un panecillo.》
Karine se frotó la frente, ciertamente no una o dos veces. Si lo pensaba, ha pasado un tiempo desde que él y Nitty comenzaron a comer. Mientras tanto, ella aun no comenzaba.
—Es porque no le enseñe correctamente.
—Nunca te culpes.
—…Si.
—Tú también tienes que comer. Estoy preocupado de que estés tan delgada.
《Cuando veo su delgado cuerpo, realmente me preocupa que quede en huesos y piel.》
Karine asintió, con cuidado y lentamente levantó el cubierto.
Al ver la mesa debidamente preparada después de mucho tiempo, parece que tiene apetito. Y lo fue aún más cuando vio al niño comiendo tan feliz.
—Nitty, ¿está bueno?
—¡Sh-i!
Había mucha comida en su boca y por eso no se le entendía bien.
Sin embargo, el niño rió felizmente, una sonrisa apareció en la cara de Karine. Al ver la cara sonriente de Karine, Baster también sonrió.
—Tú también come. Si no se enfriara.
—Oh, sí.
—Y deja de hacer eso.
—¿Que?
—Ya te dije mi nombre.
Baster levantó la mano y tocó la punta de sus labios.
Karine inclinó su cabeza, lentamente abrió sus labios.
—Karine...
Sus ojos se abren de par en par al oír la suave voz.
Karine...
Era su nombre, un nombre que no había escuchado en mucho tiempo.
Aguantó el aliento, era incapaz de cerrar su boca. No hubo respuesta de ella.
Baster estaba avergonzado, tosió torpemente.
Mientras movía la boca, Nitty veía a Karine, ella cubriendo su boca, conteniendo la respiración y abriendo los ojos.
—Tú...
La voz de Karine temblaba.
—Ya es la segunda vez. Ese es tu nombre.
No había nadie a quien llamar. Parecía que su corazón estaba por desplomarse, pero era lo mismo. Parecía como si su respiración se detuviera.
《 ¿Cómo puede ser tan bueno? Solo está diciendo mi nombre. 》
Estaba emocionada como cuando Nitty le dice mamá.
—Gracias.
—Si estás agradecida, también llámame por mi nombre.
Dijo Baster, tocándole la mejilla con cuidado. Karine asintió con la cabeza.
—…Baster.
Una voz que se escuchaba débilmente.
《 ¿Hace cuánto tiempo que no pronuncio su nombre? Es incómodo pronunciar otro nombre que no es el de Nitense. 》
—Una vez más.
—Baster.
—Mira, es bueno escucharlo.
Él también se sentía extraño al escucharlo.
¿Quién se atreve a decir el nombre del Gran Duque del Imperio? ¿quién se atrevería a volverse su enemigo?
Era un derecho que solo le fue otorgado a ella.
—Por favor, dime de esa manera a partir de ahora.
—Lo intentaré.
No podía dar una respuesta positiva. Ella sabía por qué.
—Mamá, ¿no vas a comer?
—Comeré.
Karine,que estaba mirando la comida que ya se había enfriado, la tomó cuidadosamente.
Comió un bocado e incluso si se enfrío, todavía estaba tibio. El dulce sabor se esparce en su boca.
—Es delicioso.
Pensaba que cuando recordara ese sabor no podría soportarlo.Ya que le recordaba los viejos tiempos.
De hecho, no quería conocer ese tipo de calidez. Había estado evitándolo.
Ciertamente, hubo momentos en que comía abundantemente. Sin embargo, después de que la comida no fuera algo seguro, se había acostumbrado y tenía miedo de volver a ese mundo.
Estaba asustada.
No sabía si volvería, pero quería estar tranquila de nuevo.
Pero está tratando de alejarse del sol, no de la sombra. Incluso en los días de alegría, seguía haciéndolo.
No ha tocado la luz del sol.
Cuando toco la luz del sol por primera vez… no fue tan doloroso como pensó que sería. Más bien, parecía un poco cálido. Increíblemente.
El tiempo pasó como una tormenta.
En su frente sentía una mano cálida.
Karine se sobresaltó y abrió los ojos. Baster estaba agarrando su cabello, salto de la cama y se sentó en la esquina de la cama. En sus pupilas se veía que estaba exaltada.
—¿Karine?
Mientras él le hablaba con cuidado, ella lentamente levantó la cabeza, sus ojos se veían como si estuviera muerta.
Todavía tenía los ojos sin vida, pero definitivamente estaba mirando a Baster.
—… señor.
—¿Tuviste una pesadilla?
—No, solo... no tuve pesadillas.
Karine sentada en la esquina no trató de acercarse. Baster se sentó en la cama y extendió los brazos hacia Karine.
—Ven aquí.
Mientras lo veía se acercó a Baster.
La abrazó y le acarició suavemente la cabeza.
—Lo siento.
—No, fue un problema que te toque primero. No sabía que serías tan sensible.
Karine negó con la cabeza lentamente. Baster abrazó a Karine tan fuerte como pudo, y Karine estuvo así por un tiempo.
Su corazón palpitante se calmó lentamente.
—Karine.
—Si.
—¿Qué tal si haces algo de ejercicio?
—... ¿Eh?
Los ojos de Karine parpadearon ante las palabras inesperadas. Levantó lentamente la cabeza, en su cara se notaba que no entendía lo que decía ese hombre.
—La verdad me parece que necesitas mover tu cuerpo.
《La mente sana habita en un cuerpo sano. 》
Karine miró aburrida a Baster.
Baster se rió torpemente, porque sus intenciones se revelaron.
—No.
—¿O saldrías conmigo y moverías tu cuerpo?
—¿A dónde vas?
—Tengo un asunto con la espada.
Era lo mismo que decir que quería entrenar, trato de no ser tan directo. Karine lo miró, luego volvió a meterse bajo la manta.
Fue un silencioso rechazo.
—Karine, ¿acaso eres una oruga?
—Quiero ser una oruga.
—Siempre puedes dormir, excepto cuando estoy a tu lado…
—... estoy acostumbrada a dormir con Nitense.
—¿Soy el sustituto de Nitense?
Cuando lo escucho Karine no dijo nada, Baster se quedó callado.
No había tal sentimiento. Es un poco grande, pero no lo sabía si no se acercaba.
Estaba familiarizada a que hubiera calor cerca de ella. Pero si no era una mano pequeña, tenía miedo de tocarla.
—Vamos a desayunar juntos esta mañana. ¿Puedes levantarte a las 10 en punto?
—…
—Nitense se despierta a las 8 en punto.
—…
Karine se quedó callada. Baster suspiro.
Baster se levantó suavemente mientras observaba a Karine.
—Por favor, debes levantarte antes de que yo lo haga, Karine.
—… quiero dormir más.
—Karine, si te quedas dormida, no podrás ver nada.
La manta encima de Karine comenzó a temblar.
Baster se quedó viendo la manta. Estuvo viéndolo un largo tiempo, pero esto no le gusto.
—Solo habrá oscuridad frente a ti, y siempre pensarás que el mundo es oscuro.
—Aunque sea de día, eventualmente la noche regresa.
—Entonces tengo que mostrarte que la noche no da miedo. Por la noche, saldremos al mercado nocturno con Nitty.
Ante la inesperada declaración de Baster, Karine se asombró y salió de la manta.
—Ahora estás mostrando tu cara.
Los ojos de Karine se abrieron de par en par al escuchar la suave voz de Baster.
El rostro de Baster estaba frente al suyo.
Créditos:
Trad: Tandy
Editor: Nnine
Raw Hunter: Bello

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