Capítulo 3

 



—¿Mencionaste que sabías saludar?

—Sí.

Agarré el dobladillo y me incliné ligeramente frente a él. También inclinó una pierna y me saludó.

Fue un movimiento bastante elegante para alguien que nunca había aprendido a bailar correctamente.

—Ahora debemos tomarnos las manos.

Extendió la mano hacia mí con un gesto incómodo. Apoyé mi mano sobre la suya, que era comparablemente grande. 

«Creí que su mano sería suave, pero no voy a pensar más en eso». 

Yo nunca había pasado por un momento difícil, por lo que era completamente diferente a mi mano suave como la de un bebé.

—¿Señorita Fernia?

Por el tono de su voz, me di cuenta de que mi mirada estaba fijada en su mano. Entonces desvié mi mirada apresuradamente y contesté:

—Te lo diré desde el principio. Es un poco complicado, pero no debes preocuparte. Uno de los mejores miembros de los círculos sociales está frente a Sir Cardien.

Fueron unas palabras desafortunadas.

Aunque Fernia se sentía confundida, como miembro de la nobleza tenía un espíritu educado. Pero mi arrogancia era errónea. 

Entonces Lucian habló:

—Debe ser el pie derecho el que avance, no el izquierdo.

—De acuerdo.

—No, ahora mi pie izquierdo debería de dominar.

—…lo siento.

—Gírate y vuelve a la posición. ¿Por qué te alejaste tanto?

—…volveré pronto.

—Aunque el baile haya finalizado, la música sigue sonando. ¿No te parece vergonzoso? 

—Creo que sí.

«¡Era terrible y torpe! Oh dios mío. ¿Cómo puede estar ocurriendo esto? ¡El hombre perfecto, que parece haber descendido del cielo, está metido en problemas! ¿No es un escenario demasiado corriente?»

Finalmente, aún y habiendo practicado durante medio día, apenas había conseguido progresar. 

—Lo siento.

Lucian que estaba animado cuando todo se había iniciado, actualmente se veía decaído. 

Pude verlo como si fuese una alucinación. 

Pero cuando vi los movimientos que realizaba con su cuerpo en el pasado, no me había parado a pensar jamás en esas cosas. Entonces le devolví la mirada a Lucian.

—Empecé las clases, siendo así soy el único que las puede terminar.

Con un cuerpo tan perfecto, se mueve como una muñeca articulada. No podía tolerarlo.

«¡Despierta ahora mismo! Sobre todo, ahora no puedes parecer una paria en el día del compromiso. ¡Eres mi mejor amigo!»

****

Pensé que la clase duraría pocos días, pero duró mucho más de lo que esperaba. Afortunadamente, Lucian estaba de vacaciones después de volver de la guerra, entonces se inició la ceremonia de compromiso.

Mi padre estará preparado, así que se me acaba el tiempo. 

Gracias a esto, hemos podido concentrarnos en practicar día y noche.

—Sí. De espaldas y ahora gírate al mismo tiempo.

No era consciente de cómo lo hacía, pero él estaba alejado de la curva. Y deseé que no se alejara mientras daba la vuelta. Y…mis ojos se abrieron después de girar, ¡era la primera vez que lo hacía bien! Ugh…todo estaba oscuro. Casi se me derramaron las lágrimas, después de todo, los humanos somos capaces de todo. El servicio será mandado a Sung Guri, la música será la adecuada y los esfuerzos empleados no serán menospreciados.

—¡Muy buen trabajo!

Su rostro lucía nervioso por mi deliberado cumplido.

—¿De verdad?

—Sí. Ahora sí que parece que bailas.

—¿No parecía que estuviese bailando previamente?

De inmediato, la atmósfera se enrareció. Para la próxima vez, recordaré el no excederme en mis palabras, ya que trato con un chico sombrío. Estos días estuve tan absorta con mi papel de maestro estricto, que olvidé algo importante. 

Como personaje secundario, él se corrompe. 

Así que nunca debes hacer nada que sea remotamente ofensivo. Así que con esos pensamientos, me volví con una sonrisa incómoda:

—¡Oh! Eso es porque trabajaste realmente duro. 

—Estoy sediento…

—¿Debería de traerte un vaso de zumo?

—Sí—, respondió con una voz amenazante.

Sin embargo, valió la pena cada día que bailamos cara a cara, ya que el aire que nos rodeaba se sentía mucho más cómodo. Sorbí de mi zumo de limón mientras observaba a Lucian. Bebía un zumo rosado que contenía duraznos molidos. Las risas se filtraron sin que me percatase. 

Mientras leía la novela no me percaté de los detalles como su lado infantil, esos detalles no eran contados. Lucian me miró mientras contenía una sonrisa en los labios, entonces con la mirada baja me habló:

—Señorita Fernia, ¿puedo hacerte una pregunta?

—Si me niego, la harás de todas maneras.

—¿Por qué me ayudas tanto? 

De hecho, debido a que tu amor por la Santa es tan grande, te estás volviendo más sombrío. 

Sin decirlo en voz alta, las personas que nos rodeaban se volvieron hacia nosotros mientras nos asesinaban con la mirada. No quería, pero soy su prometida. Entonces me colgué de su brazo y empecé a lanzar a todos miradas asesinas. Entonces hablé:

—Aunque no creo que vaya a suceder a una edad tan pronta— contestó pausadamente —el hecho es que vas a ser mi futuro marido, no puedo permitir a la gente decir que mi prometido no está bailando apropiadamente.

La intención era que se pusiera de mi parte, pero su voz sonaba increíblemente arrogante debido a que el rostro de Fernia estaba desprovisto de cualquier expresión y su voz era ligeramente alta. Estaba un poco apurado. 

—No me malinterpretes, no digo que estar al lado de sir Cardien sea vergonzoso.

¡Realmente, quería creer sus palabras así que abrí los ojos, entonces me miró y se echó a reír!

—Lo sé.

—…

—La señorita Fernia está de mi lado.

¡Ah! Eso…Pertenecía a la primera carta que le escribí. No sabía que esas palabras saldrían de sus labios.

—¿Te ha gustado?

Fue bueno no escribir esa carta desde la perspectiva de una prometida. «Maravilloso, bien hecho yo del pasado».

Entonces escuché la voz de Lucian.

—Eres la segunda persona que me dice que está de mi lado, señorita Fernia. Así que la carta fue muy impresionante.

—¿Entonces quién fue el primero?— pregunté aun siendo consciente de la respuesta que iba a salir de sus labios. 

Un niño que fue abandonado desde su primer segundo de vida, maldito por el diablo. La persona que se acercó a él por primera vez, quien se crió tan solo que no conocía la palabra “a mi lado”.

—…fue Estelle.

A pesar de su esperada respuesta, su voz se me clavó en la cabeza. Acaba de decir su nombre, es sólo eso «¿pero porque estoy triste…?». 

Las pupilas de sus rojos ojos se dilataron, mientras disimulaba sus sentimientos. La reacción de sus pupilas hizo que mi corazón se acelerase, incluso se podían escuchar perfectamente aun queriendo esconderlos. 

—La dama trajo a Lord Cardien a la capital y consiguió convertirlo en todo un caballero. ¿correcto?

—Es correcto.

Se trata de una historia muy famosa. Estelle sin consultar nada previamente, ya que en esa época ayudaba en los campamentos de heridos por la guerra del imperio, trajo a Lucien. Él estaba siendo criado como una bestia, dentro de un barrio pobre.

Entonces... fue entonces cuando Lucian se introdujo en el mundo correcto: aprendió a leer, escribir y blandir una espada. Con el tiempo también aprendió a comunicarse dentro de los círculos sociales, no es de extrañar que con el tiempo se enamorase de ella.

«Si no puedo estar con ella, deambularé por el campo de batalla a ver si puedo llegar a sentir algo».

Más tarde, su mente no pudo procesar la pérdida, por lo que poco a poco se fue convirtiendo en un demonio. 

—Si fuese por Lord Cardien, nada se hubiese interpuesto entre usted y la dama.

De repente, a causa de mis palabras, se me pusieron los pelos de punta. Se debió sentir como si fuese apuñalado. Sin embargo, no me importó y dije lo que pensaba. 

—Me salvó de lugares como el infierno—confesó.

—…

—Cada día, no cada minuto, cada segundo te hubiese confesado que te amo. Esa es la palabra correcta. Podría pensar que mi prometida no está bien, pero te he confesado esto y espero que te sinceres conmigo aunque sea un poco— terminó diciendo Lucian con la sinceridad escrita en sus grandes ojos y una cara firme. —Me estas mintiendo Yeong-ae. Si un hombre maldito hace una confesión así, incluso un grupo de santos huiría.

—De ninguna manera— contesté, con los ojos cerrados, pensando que era ridículo.

—Soy una mujer normal. A menos que tuviera gustos retorcidos, estoy segura de que iba a reaccionar de esta manera.

Me tapé la boca con ambas manos.

—Increíble.

Entonces, ¿por qué siempre voy por este camino?


Créditos

Trad: Meiko

Editor: Marywinch

Raw Hunter: Ele



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